La lectura del capítulo seleccionado del libro de Daniel Cassany “Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir”, muestra los diferentes estudios realizados sobre el proceso de composición en la expresión escrita. Dichos estudios, analizan qué tipo de habilidades utilizan diferentes tipos de escritores: profesionales, expertos, estudiantes,... al crear un texto. El estudio, pone en evidencia así, que no basta con conocer el código escrito para crear un buen texto. Se debe saber utilizar también, una serie de estrategias de composición para llegar a ser un escritor competente. Tales estrategias, son detalladas a lo largo del capítulo, y explicadas a través de los diferentes experimentos realizados al diverso grupo de escritores. Las dividen en tres grupos: estrategias de composición, estrategias de apoyo y datos complementarios.
Las estrategias de composición, son básicas para la creación de un texto escrito. A través de los experimentos, se ha demostrado que los escritores competentes utilizan dichas habilidades para trasladar sus ideas al texto. Se diferencian así cinco estrategias básicas necesarias para la buena composición de un texto:
- Conciencia de los lectores: el autor debe pensar que quiere provocar en los lectores, como presentarse a ellos, etc.
- Planificar la estructura del texto: hacer un esquema, un borrador o notas antes de comenzar a escribir.
- Releer lo anteriormente escrito: mientras escriben deben de volver atrás para releer lo escrito e ir enlazando con lo siguiente que quieren escribir.
- Correcciones: el autor debe revisar lo escrito, e introducir cambios y retoques al contenido, ideas o ordenación del texto.
- Recursividad: un buen escritor no siempre sigue una redacción lineal, a veces interrumpe el proceso sea el punto que sea, y vuelve a comenzar de nuevo para introducir ideas nuevas.
Las estrategias de apoyo son microhabilidades que utiliza el autor para reparar alguna carencia o algún problema durante el proceso de composición. Para enfrentarnos a esta situación y conseguir un texto rico y preciso, por ejemplo, consultamos gramática, diccionarios, manuales, etc. Durante la composición pueden presentarse tres tipos de deficiencias:
- Gramaticales o léxicas, para superarlas podemos: usar el código adquirido, usar reglas aprendidas o consultar una fuente externa.
- Textuales (coherencia, cohesión, adecuación y disposición en el espacio) las cuales debemos superar consultando una fuente externa.
- De contenido o tema del que se escribe que podemos solventar: desarrollando y creando nuevas ideas o consultando una fuente externa.
Dentro del apartado de datos complementarios, los diferentes estudios realizados han comprobado que la habilidad de comprensión lectora ayuda en la expresión escrita. Es muy importante saber leer y resumir o esquematizar textos ya que dichas habilidades también son necesarias para la buena producción de un texto.
Todo lo expuesto en dicho capítulo, es indispensable que sea transmitido por los profesores en las aulas de primaria. Nuestros alumnos, deben aprender dichas estrategias desde una edad temprana para poderlas utilizar durante todo su proceso de aprendizaje. Por ello, debemos desde los primeros cursos enseñarles a leer competentemente, a sacar ideas de lo que leen a través de resúmenes o esquemas, o a utilizar los pasos anteriores a la hora de escribir un texto. Ya que dominar dichas habilidades, les ayudará a la hora estudiar las diferentes asignaturas y temas. Al fin y al cabo, es un trabajo de organización y producción, habilidad necesaria también para su futuro como adultos en nuestra sociedad.
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